EducaciónTransversal

 

Todo está conectado. Educación transversal:

una forma diferente de enfocar el aprendizaje

Actualidad

 

Érase una vez uno de esos profesores que salen en las películas, de los que pretenden marcar la diferencia y no acomodarse, de los que consiguen que sus ganas de ayudar a sus alumnos a entusiasmarse con el conocimiento y aprender no se adormezcan...

 

Érase una vez una forma diferente de enfocar el aprendizaje: un método más cercano a la vida en el que sea nuestra propia curiosidad la que marque el camino para acercarnos al conocimiento. La llaman educación transversal o currículum multidisciplinar y, frente a los contenidos parcelados y aparentemente inconexos en que dividen el conocimiento las asignaturas en los planes de estudio, este método defiende una enseñanza interdisciplinaria en la que todo está interrelacionado y cada dato puede relocalizarse dentro de un contexto más amplio.

 

Se trata de un sistema que aspira a promover de manera integrada el desarrollo cognitivo, personal y social de los alumnos y que requiere una visión compartida y de una cooperación sostenida entre los distintos docentes a la hora de programar los vínculos existentes entre las distintas materias impartidas.

¿Acaso no resultaría más fácil motivar el aprendizaje comprensivo de los alumnos estableciendo vínculos con sus propios gustos y experiencias? - nos plantean los defensores de este modelo educativo.

 

 

 

 

 

 

Érase una vez Christopher Lloyd, un historiador inglés que en 2000 decidió dejar su trabajo como editor de The Sunday Times para sumergirse de lleno en el mundo de la educación.

 

A menudo, la gente apasionada con lo que hace, habla muy deprisa en pos de alcanzar la velocidad con la que las ideas que quieren comunicar se acumulan en su cabeza. También Lloyd lo hace al referirse a una "moderna industrialización de la educación cuya consecuencia mata la curiosidad natural. En ella -explica Lloyd-, el conocimiento suele presentarse fuera de contexto, dividido en temas separados por adultos adictos a medir y registrar el progreso de un estudiante a través de pruebas y exámenes constantes...

¿Cómo pueden los niños seguir sus intereses cuando se les está diciendo constantemente qué es lo que necesitan saber?.

Mucho mejor es desafiarlos a descubrir por sí mismos y alcanzar un grado de especialización mayor en aquello a lo que su curiosidad les ha guiado...".

 

Ante este planteamiento, consideró: "¿qué tal darles la opción vagar libremente por todo tipo de acontecimientos de la historia y dejar que se asombren ante un relato más extraordinario que cualquier fantasía o ficción?. No hay más que recurrir a la Historia del Universo y de nuestra casa, el planeta Tierra, ¡con más de 13,7 millones de años!".

 

Imaginó un libro que estimulase el descubrimiento individual, donde el lector no tuviera que empezar por el principio y leer hasta el final sino donde sus intereses le guiasen y que desde ahí fuese capaz de leer a la izquierda, a la derecha, arriba o abajo, sin temor a perderse.

 

 

 

 

 

 

 

Surgió entonces The Big History Timeline Wallbook. Un libro ilustrado cuyo eje fundamental es un gran desplegable que nos invita a viajar por la historia del Universo "desde el Big Bang hasta el día de hoy".

 

Ilustrar en paralelo la evolución en la historia natural y la de las civilizaciones en un póster de dos metros es todo un reto por el que los creadores de What on Earth Books merecen un 10 en diseño.

Firmes convencidos de la curiosidad natural que nos guía desde pequeños, uno de los rasgos distintivos más atractivos de sus libros parte de un acceso muy visual que nos pone en bandeja poder conectar el conocimiento y comparar lo que estaba sucediendo en cada uno de los continentes en cada momento de la historia.

 

Está claro que este libro es diferente, tampoco es necesario que lo guardemos en una estantería junto a los demás libros: si lo deseamos, podamos desprender el póster para colgarlo en la pared o desplegarlo sobre la mesa para que varias personas lo exploren a la vez. Además, incluye una lupa para convertirnos en descubridores y ayudarnos a focalizar nuestra atención.

 

La parte encuadernada, nos sumerge en un apasionante periódico que me imagino que muchos editores soñarían con poder publicar: ¿os imagináis tener los acontecimientos de toda la historia a vuestra disposición en lugar de lo acontecido en un solo día para poder seleccionar algunas de las noticias más curiosas de vuestra gaceta?

 

Finalmente, un cuestionario: 50 preguntas para poneros a prueba y retaros a buscar respuestas para lo que aún siga flotando en una nube poco consistente.

 

 

 

 

 

 

El libro está recomendado de los 7 a los 14 años. Para mí, que tenía siempre pendiente retomar la historia después que pasados los años desde que la estudié, me quedara una nebulosa de conceptos asociados a determinadas épocas, de datos y personajes no siempre tan precisos ni tan bien ordenados como me gustaría y no sabía por dónde empezar, es un libro que, como los Juegos Reunidos, no tiene edad. De los 7 a los 99, ¿no era algo así lo que solían poner?.

¿Que ves una serie histórica y quieres situarla dentro de contexto? Acudes al "mapa" y en un vistazo tan rápido o tan minucioso como tú decidas, te haces una idea de qué acaecía en cada rincón del globo en ese momento... y del antes y del después.

 

Sus promotores, especializados en el arte de contar historias a través de líneas del tiempo mediante sus publicaciones y talleres, se ofrecen a difundir y compartir su aproximación a la enseñanza a través de su Fundación. Con ella, pretenden asistir a colegios y profesores hacia un modelo educativo más creativo en el que la curiosidad sea el hilo conductor del aprendizaje.

 

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