Jekyll&Jill

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Jekyll & Jill . "Alguna vez tenemos una iluminación mística que no podemos ignorar"

España, Actualidad

 

Víctor Gomollón y Jessica Aliaga Lavrijsen siguen trabajando como diseñador editorial y profesora universitaria de inglés respectivamente pero en su (escaso) tiempo libre, como si de un Mr Jekyll con nada que ocultar y mucho que mostrar se tratase, ellos se transforman en los editores de Jekyll & Jill: “Hay gente que hace deporte, otros aprenden un nuevo idioma o se apuntan a clases de pintura… nosotros editamos los fines de semana y por las noches, y con gran placer.”

Este invierno acaban de sacar del horno (o de la imprenta) La versión de Nelly, de Eva Figes; un libro que consigue engancharte desde esa primera página en que una mujer incapaz de reconocerse a sí misma, se inscribe en la recepción de un hotel con un nombre que no es el suyo (aunque no sepa cuál es el suyo...).

 

¿Cómo decidisteis fundar Jekyll & Jill?¿Cuál fue el primer libro que publicasteis?

- Decidimos crear la editorial porque nos apetecía mucho sacar libros. Parece una obviedad, pero quizá no todo el mundo comience una empresa con un deseo así. Víctor ha trabajado casi toda su vida diseñando y maquetando libros, y Jessica se ha pegado media vida estudiando literatura, corrigiendo y traduciendo novelas. Parece una evolución lógica que acabásemos deseando y después decidiendo participar de forma totalmente activa en el mundo del libro e intentásemos aplicar lo que habíamos aprendido como nos gustaba.

Nuestro primer libro publicado fue Un día me esperaba a mí mismo, de Miguel Ángel Ortiz Albero, un poeta aragonés. Con este primer libro nos concedieron el «Premio al Libro Mejor Editado en Aragón 2011», así que podemos decir que fue un comienzo excelente.

 

Jessica Aliaga Lavrijsen y Víctor Gomollón posando para la foto promocional de El otro McCoy, de Brian McCabe

 

 

¿Cuáles son vuestros criterios para publicar?

- El texto que nos interese será excelente. Es decir, la prosa debe ser buena y los temas interesantes. De nuevo, parece una obviedad, pero está claro que muchos best sellers no buscan eso, sino que tienen otras motivaciones más allá de lo estético o trascendente.

 

¿Cómo buscáis nuevos proyectos?

- Algunos nos llegan y otros los encargamos o buscamos. Uno de ellos, publicado en 2014, lo soñamos. Alguna vez tenemos una de esas iluminaciones místicas que no podemos ignorar. Tenemos que proponérselo a la autora; ella no lo sabe aún, pero está en el sueño.

 

¿Tenéis un ritmo anual de publicaciones predefinido?

- Solemos publicar unos 5 o 6 títulos al año, aunque varía dependiendo del trabajo que nos da cada libro. Hay que tener en cuenta que buscamos el material, traducimos, corregimos, maquetamos e ilustramos en nuestro tiempo libre, así que no siempre podemos planificar el ratio de publicaciones. La realidad se impone, pero esa libertad que hemos decidido imponernos o permitirnos, nos permite seguir disfrutando de la edición, sin sucumbir al estrés innecesario.

 

¿Cuánto tiempo soléis dedicar a cada libro?

- Algunos libros nos han llevado más de un año, como por ejemplo El otro McCoy, Del Enebro, Deshielo y Ascensión, y otros sólo cinco o seis meses. Con La versión de Nelly, de Eva Figes, llevamos casi dos años, puesto que es un texto complejo y de traducción complicada. Solemos dar muchas vueltas a los textos y pueden cambiar bastante desde que recibimos el manuscrito original hasta que lo enviamos a imprenta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno de los placeres de los libros de Jekyll & Jill es su cuidado por los detalles y encontrar la sorpresa que guardan en su interior.

¿Cuál complementará la historia de La versión de Nelly?

 

Una doctora en literatura y un diseñador, ¿tenéis las tareas editoriales divididas?

- Están definidas en algunos casos, aunque más de una vez nos cambiamos los papeles: Jessica imagina cubiertas y Víctor hace pequeños cambios en las traducciones, por ejemplo. En todo caso, lo importante es el resultado final, donde los editores se diluyen para que así resalte tanto el texto y las imágenes como sus autores; eso nos permite ser Jekyll y Jill, dos en uno.

 

Su primer ensayo: cine de la mano de Chris Marker

 

¿Es «Chris Marker y La Jetée, la fotografía después del cine» una biografía, un ensayo sobre cine...?

- Es un ensayo sobre La Jetée, de Chris Marker, un mediometraje de ciencia ficción apocalíptica. Pero también es un libro sobre la obra de su autor, sobre el tiempo, la imagen y la memoria. El libro está profusamente ilustrado con fotografías e ilustraciones de fotogramas de la película, que lo convierten en un ensayo híbrido, de múltiples lecturas, muy hermoso.

En palabras de su autora, Antònia Escandell Tur:«Chris Marker y La Jetée, la fotografía después del cine trata de desentrañar las reglas de este juego de alianzas entre fotografía y cine que resulta en imágenes de gran magnetismo, capaces de atravesar los estratos del espacio y el tiempo para adentrarse en los paisajes interiores del amor».

 

¿Cómo surgió el proyecto Del enebro? ¿Cómo surgió la asociación entre los hermanos Grimm y Alejandra Acosta y por qué?

- Del enebro era el cuento favorito de la infancia de Víctor. Soñó siempre con publicar ese texto. Mientras Jessica se encargaba de traducir al castellano el texto del Plattdeutsch (Bajo alemán), Víctor buscó entre muchos ilustradores hasta que dio con la obra de la autora chilena Alejandra Acosta. Fue un pálpito, como también lo fue la idea de pedirle el prólogo al escritor y ornitólogo experto en aves carroñeras Francisco Ferrer Lerín. La unión de todo aquello dio como resultado Del enebro. Ahora, ya con la tercera edición, no podemos imaginar el libro de otro modo ni con otros autores. Con este título nos concedieron el «Premio al Libro Mejor Editado en Aragón 2012».

 

Una de las ilustraciones de Alejandra Acosta para "Del Enebro"

 

¿Por qué Sylvia Beach como modelo a seguir?

- Por citar uno de los motivos, contaremos que Beach lo arriesgó todo para editar un texto que, en su momento, más que un clásico parecía un libro minoritario: un libro muy complicado de un autor difícil también. Se involucró totalmente en la edición de Ulyses, aceptó los miles de cambios que Joyce le iba indicando, recorrió media Francia con el autor para encontrar el tono de azul preciso para las cubiertas de la primera edición y se gastó más de lo que valía su librería en París (es decir, todo lo que tenía) para poder imprimir esta mítica edición. Era una librera y editora muy valiente y honrada que supo hacer su trabajo de manera excelente, desde la pasión y el buen gusto.

 

¿Qué habéis aprendido en el camino?

- Hemos aprendido que no hay una clave del éxito, que es imposible hacerse rico siendo honrado y que la mayor satisfacción que uno puede obtener, además de conocer a los autores, es editar lo que a uno realmente le apetece, sin pensar en posibles ventas o en las reseñas que una publicación pueda obtener. Nuestra satisfacción debe estar en la edición.

 

 

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