AmaraMontes

Amara Montes. "Siempre me ha gustado creer en milagros"

España. Actualidad

 

Amara teje tapices que van más allá de su belleza estética. Si Tasha Tudor decidió que su vida se pareciese a los cuentos que ilustraba, Amara ha decidido que la magia y el juego formen parte de su día a día. Para conseguirlo, se rodea de rituales y símbolos creativos convencida de transferir esa magia a lo que quiera que sea que se traiga entre manos.

Amara estudió Bellas Artes en la Universidad del País Vasco. Era entonces Amara Brea. Pero Amara tomó el apellido de su abuela materna -Montes- para separar la faceta artística de la artesanal.

Entre estas dos Amaras pasaron años de becas artísticas en Oporto y Granada, de intentar entender cómo funcionaba el mundo del arte, de desencantarse y trabajar “en otras cosas”... de volver a tejer tapices y de un diagnóstico de ELA a su padre que la hizo retomar un arte capaz de producir obras sanadoras que hablasen de sus miedos...

 

El trabajo artístico y el textil acabaron convergiendo y la Amara Montes que empezaba a ser seguida en las redes suplantó a la Amara del carnet de identidad. “Además, mi abuela Sagrario es una mujer que teje punto y ganchillo y son mis raíces palentinas, gente castellana, dura, con carácter, testaruda, con fuerza ante las dificultades y un corazón muy grande. Son como montañas y me parecía todo lo que necesitaba de empuje mi proyecto”.

Su primera toma de contacto con un telar fue en el taller Abat, en Tarragona, un lugar que ha quedado en su recuerdo como "mágico y lleno de posibilidades"... Fue allí donde, junto a su hermana mayor, aprendió la base del tapiz; "hace unos años retomé el telar y de forma autodidacta he ido aprendiendo nuevos nudos, nuevas formas de hacer y sigo investigando todos los días".

 

Dices que el diagnóstico de ELA a tu padre fue decisivo a la hora de retomar el arte, ¿de qué manera se produjo esta concatenación?

- El diagnóstico fue muy duro, se trata de una enfermedad que en este momento no tiene cura y que tiene a muchos y muchas valientes luchando día a día, desgraciadamente mi padre no pudo superar las estadísticas y falleció este verano...

Han sido muchas horas de cuidados mutuos... Añadir a los tapices la intención de sanar a base de mantras y repeticiones al tejerlos, era una manera de curación interna para mí y de esperanza de curación para mi padre.

Siempre me ha gustado creer en milagros, ahora creo un poco menos, pero los sigo viendo por todos lados aunque son más pequeños...

Durante el primer año de enfermedad se fue realizando el cambio. La intención al tejer fue cambiando hacia un trabajo muy concreto y a pensar las piezas como obras con mayor complejidad conceptual, más allá que un tejido decorativo.

 

¿Hay que tener unas cualidades especiales para pasar tantas horas ante un tapiz? ¿Hay que ser una persona minuciosa y paciente, por ejemplo?

- Para mi el telar, la mayoría de las veces es relajante y una especie de meditación, así que no me importa en absoluto pasar horas tejiendo. Creo que precisa tener una gran atracción por investigar y trabajar con hilaturas y la paciencia es casi imprescindible, aunque se puede desarrollar con la práctica y hay ciertos tapices (no tradicionales) que no precisan de semanas de trabajo frente al telar.

 

Amara prefiere tejer cerca de la naturaleza -"ayuda a calmar la mente y ver las cosas de forma clara", aunque normalmente le toca hacerlo en un pequeño taller en la ciudad; a lo que no renuncia es a realizar sus rituales allá donde esté. ¿Qué te aportan?, ¿cómo los has adoptado?,¿puedes compartir con nosotros alguno de los que has incorporado a tu día a día?

- Desde pequeña he realizado mis propios rituales, ataba palitos, hierbas y piedras con hilos, repetía cosas tres veces...o las escribía y metía debajo de la cama, todo para lograr que sucediesen cosas o dejasen de suceder. Eran amuletos que utilizaba hasta que dejaban de funcionar y entonces buscaba uno nuevo. Creo que en ese momento los utilizaba como una ayuda en situaciones que me parecían difíciles o para lograr cosas que no dependían de mi...una forma de jugar con el azar.

Ahora los hago de manera totalmente consciente, para preparar la mente antes de trabajar, es mi manera de centrarme.

Mis pasos antes de empezar a trabajar son:

- Vestirme con un mandil que he cosido y bordado con alguno de mis símbolos creativos, un mandil con poderes para que el trabajo sea magnífico.

- Hace muy poco he añadido una pequeña danza antes de tejer, una serie de estiramientos que es a la vez una manera de celebrar lo que voy a hacer y de estirar el cuerpo, porque una vez sentada frente al telar pueden pasar muchas horas y el cuello, brazos y espalda se resienten.

- Guiñar el ojo izquierdo frente a un pequeño espejo, para ahuyentar la mala suerte...

 

Además, siempre tengo cerca un diario de estudio con todos los símbolos de mi mundo creativo y por si falla la inspiración he inventado un juego de concentración para relajar la mente y después volver a tejer.

 

 

 

 

 

Los símbolos creativos del "mandil con poderes" de Amara:

1. Ritual, el recordatorio de que el mandil es en sí un ritual.

2. Agujitas, una de las herramientas básicas para tejer.

3. La corona de Olimpo, para tejer como los dioses.

4. El jersey, mi trabajo con la tricotosa.

5 y 6. Dos piezas de cada una de las series de cuerda (El Jardín secreto y El tarareo)

7. La naveta, es la que cuenta las historias en un tapiz, la que desliza la trama sobre la urdimbre.

8. Corazón, ponerlo en todo lo que se hace.

9. Un tapiz

10. Un guiño, del ojo izquierdo para alejar la mala suerte.

11. La puerta, representa siempre el siguiente paso.

12. La cuchara, comer del arte...que el trabajo sea fructífero y permita seguir trabajando en lo mismo.

13. La ramita, el trozo de un todo muchísimo más grande (la familia de tejedoras).

14. La mano, el trabajo artesanal.

 

 

 

 

 

 

Me gusta que haya una historia o una acción con un planteamiento artístico tras cada una de tus piezas. Cosiste la colección de cestos El Tarareo tarareando una canción determinada para cada uno de ellos y para la colección El Jardín Secreto trabajaste en torno al tema de dónde guardar los secretos importantes. Tú que ya has reflexionado sobre ello, ¿dónde se meten?

- Los secretos, en mi serie El Jardín Secreto, y los secretos importantes...entre la lengua y los dientes.

 

Volviendo la vista atrás, ya en tu época de estudiante realizaste acciones que me llevan a pensar en la obra de Sophie Calle, como la de entregar un jersey tuyo y un mapa de la ciudad a diferentes personas esperando que éstas lo llevasen puesto dos días. Debían anotar su recorrido por la ciudad mientras vivían en tu espacio más íntimo (el creado entre la ropa y el cuerpo). Comentas que este planteamiento artístico fue consecuencia de descubrir a los Situacionistas, ¿qué te atrajo y cómo te influyó ese movimiento?

- Me acerqué a ellos a través de La Deriva y las psicogeografía. En ese momento yo trabajaba mucho con el espacio urbano y era una nueva forma de enfrentarme a él. Básicamente consistía en que una o varias personas se abandonan a la deriva y renuncian durante un tiempo a los motivos para desplazarse o actuar normales en su vida, para dejarse llevar por el terreno y los encuentros que a él corresponden.

 

Los Situacionistas fueron muy importantes para mi en la última época de mis estudios de Bellas Artes, casi finalizando la carrera leí “La Sociedad del Espectáculo” de Guy E. Debord y supuso una apertura y al mismo tiempo un caos para mi. Dejé de hacer objetos y pasé a la acción, fue un momento de mucha claridad y al mismo tiempo de dolor porque me dí cuenta de muchas de mis propias contradicciones...Aún ahora me acerco a todos sus textos con amor y cautela a partes iguales, precisan de mucho valor.

 

A propósito de tu serie “Deseitos”¿Cómo se tejen los deseos o se dibujan los miedos?

- Los miedos se dibujan de frente, mirándoles y poniéndoles cara, en mi caso yo encontré unas manos peludas... Los deseos los tejo a base de repeticiones, como mantras de deseos, sueños y sanaciones.

 

 

¿Cuál es tu posición respecto a la relación entre arte y artesanía?

- La artesanía es un oficio que puede llegar a una especialización increíble y a realizar maravillas, son objetos que se realizan con destreza, tienen el peso de la tradición detrás e incluso el de representar los saberes de un lugar en concreto, pero, normalmente, no hay un concepto elaborado y desarrollado teóricamente detrás, el arte realiza ese trabajo, aunque es verdad que hay artistas que utilizan objetos puramente artesanales otorgándoles un sentido conceptual artístico.

Conviven y tienen diferentes funciones. Los debates sobre el tema aparecen por la conexión que a veces se puede encontrar entre ellos, pero creo que realmente la “pelea” viene por cuestiones de dinero y el prestigio que se cree éste aporta. Para mí, tanto me merece el trabajo de un artesano como el de un artista.

 

¿Qué artistas son tus referentes?

- Tengo tres personas a cuyo trabajo vuelvo muchas veces: Joan Miró, por su obra y su forma de hacer las cosas, no sólo busco en sus pinturas, tapices, esculturas...me gusta mucho leer sobre él, escritos de personas que le conocieron y aprecio mucho el trabajo de la pareja Lalanne.

También sigo a una gran lista de artistas actuales y tejedoras, pero no de manera tan recurrente como los tres citados.

 

¿Hay alguna de tus piezas que nunca venderías?, si es así ¿por qué?

- La mayoría de las piezas que realizo están pensadas para que sucedan cosas, así que su finalidad es que lleguen a otras personas..., si me quedo alguna durante un tiempo sin mostrar es porque está aún en proceso o porque es el camino hacia otra pieza o idea nueva.

Estéticamente hay algunas que me atraen más que otras pero realmente, es el proceso lo que me interesa, luego, sólo tienen sentido cuando son adquiridas por otras personas...

Los objetos representan mis ideas, quizás lo que no vendería jamás serían alguna de esas ideas.

 

Tapiz para descansar de ver

 

 

Aunque en la actualidad el centro de tu producción son los tapices, sigues embarcándote en proyectos como artista textil y tus nuevos proyectos contemplan una técnica mixta combinando acciones, foto, vídeo, cerámica y textil, ¿nos puedes avanzar algo sobre ellos?

- Mis próximas obras introducirán tecnología y tendrán que ver con la salud, es una de las líneas en las que estoy investigando, pero sigue siendo un camino que he empezado hace muy poco y puede acabar derivando en otras cosas... Trabajo siempre con varias líneas abiertas. El ritual seguirá siendo pilar importante en las obras.

 

Con la miel en los labios nos quedamos. Seguiremos atentos a sus nuevas propuestas. Por lo pronto, acaba de estar en Tabakalera trabajando la restauración de las estructuras de Caseando y ha creado una pequeña pieza que acompañará al proyecto y que pronto viajará a Madrid.

Nos quedamos con su inspirador blog y, quienes pasen por Bilbao, podrán encontrar sus objetos de cuerda y ganchillo en AH! Bilbao y Contigo alla fine del mondo.

También te gustará:

Copyright © All Rights Reserved